El ángel sin alas cayó en el
descampado, erigiendo un pasillo borroso. Su brillo en aquel obscuro lugar me
embelesaba, me sirvió de guía. Yo emulaba sus pasos, intentaba atraparlo, pero
no me dejaba… Todo estaba desenfocado, menos su espalda, al descubierto,
perfecta. Un giro a la derecha, y sus alas eran el último resquicio visible
antes de tornar a siniestra. De pronto, me encontré ante un balcón que,
delante, tenía un árbol enorme, y no dejaba al magno astro entrar a ninguna
parte. A mi izquierda, el antiguo reducto por el que se llegaba a mi clase,
ahora ya desamparado. Al lado contrario… la negra niebla creada por el miedo,
la inseguridad, el futuro en sí mismo. El ángel desaparecido estaba detrás de
mí en su forma más natural. Sus ojos llevaban a otro mundo… Pasado, presente y
futuro se mostraron ante mí. Y yo escogí el agujero negro.
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miércoles, 2 de enero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
Final
Todo estaba
preparado; en mitad de una plaza llena de polvo, sucia y abigarrada de basura,
se situó aquel enclave de artilugios relacionados con la proyección de música.
Allí, se guardaba toda la esperanza que aún quedaba en la humanidad; aquel
poeta y su gurú personal salieron a la palestra, uno temblando por el frío, el
otro por un escalofrío que le recorría la espalda, como si una araña negra y
blanca trepase hasta llegar a su nuca y le susurrase Está bien, está bien. Pero
no basta. Dylan miraba de reojo a su alumno, que sujetaba con fuerza aquel
manuscrito que debiera dibujar una sonrisa recíproca. Ianni recitó el poema con
todas las voces que había guardado bajo llave en su corazón. Cuando terminó, no
pasó nada. Durante cinco minutos, no pasó nada; la voz estaba viajando, y
estaba asentándose. Grata fue la impresión de aquellos habitantes cuando el sol
comenzó de nuevo a brillar solemnemente, aunque no pudieron festejarlo en
demasía, porque no paraba de brillar. Nuestro magno astro había explotado,
liberando toda la tristeza acumulada, surgida por los tristes hechos acaecidos
en su planeta preferido. La fuerza de este quejido llegó aproximadamente a los
cinco minutos. El frío se apoderó del amor. Los hogares ya no brillaban como
antes.
Una
pasión ardiente me congelaba
mientras
el amor mi mente anegaba
con
frialdad y pasión se llenaba
de
sentimiento real, así se llamaba.
Luego
de verte, suspiré y
al
recordarte, me enamoré, eso sí, otra vez
de
tu pelo ondeando al viento que luego
veré
y plasmaré en un soneto certero.
Caen
las cascadas elevándose mientras
el
suelo llano se pone en pie y entona
una
canción triste y picantona
que
revuelve cuando entra.
Infancias
Intenté escapar de un abrazo
que no me resultaba demasiado cálido
No, no, era frío, era helado, helador como
esa época donde cae una lluvia congelada por
la tristeza
de verte llorar.
Busqué y busqué en mi pequeño baúl
donde no había demasiado: un triciclo recién
estrenado,
una cocina de mentira y unos cuantos muñecos
de acción.
Todo lo que allí se hallaba; nada podía
alegrarla.
Sin embargo, ella, atravesando las cascadas,
pudo ver
lo que yo intentaba.
Se dio cuenta de mi amor, y me achuchó
con su fragancia inolvidable
con su atractivo incomprensible
con su sedosa musicalidad
con su valiente fortaleza…
Estas fueron sus armas para conquistar
una tierra yerma.
7
7
Al escapar del líquido túnel,
me hallé en un descontrol de luces,
de poderío elemental; el fuego volaba,
el aire se congelaba, y el agua rodaba…
Pude comprobar, por fin, lo que me habían
designado. Allí, lograría huir de mi
pasado. Terminaré de pintar
mi cuadro.
Nació el poeta perdido de un corazón
agrandado por la bondad fingida de una
sociedad
mentirosilla.
Que mientras leas esto, la vida va y viene,
se pasea con la muerte, yendo por los andenes.
Así que cierra, no sin terminar, y ve allá,
donde debías haber estado desde hace mucho,
mucho tiempo… ¡Escapa!
Y escribe.
Fin de la
transmisión; manipulación… … … Ahora, podremos .. .. .. dom … .. … … ¿Es esto
el fin? La… .. . . real es mentira … .. .. .. se acabó.. .. ..
Ya llegó.
The English Way
“What
will you do
if I
kiss you?”
Words
came across the forest
of
life, of course, for my muse.
“How
many people must die
before
you let me cry?”
Sorrow,
the most magic torture.
Borrow
my heart and look at my eyes;
“Who
will come to save me
from
Tears’ hands?”
If
you can love the way to Ahlman,
then
you should open your eyes and see them all,
waiting
for you to kiss the air
and
return to my arms.
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