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viernes, 8 de noviembre de 2013

Rimemos tu alma y mi corazón

Yo me divierto rimando
ellas se frustran mirando
yo ando y salgo al paso
ellas abusan demasiado
y golpean el teclado
sin arte al amor
quieren recompensa sin tacto
vapulean mis sentidos, amargo
café que bebo, está dedicado
rimo despacio y parezco delicado
no soy de jierro pero tampoco blando
nena, ten un poco más de cuidado
¿dónde pones tus ojos? Te estoy observando
te agobias y miras hacia todos lados,
no fui vago e hice un plan con datos
me informé de tu casa y de tu calle, el caso
es que no me ves y yo a ti te lanzo
cuchillas envenenadas, y me caigo
al comprobar que tu instinto machaco
no dije que era de risa, como tú, yo masco
todo lo que trago y antes lo redacto
de un solo disparo, comienzo el acto
de escribir y no paro, no te sujetas al mango
y mientras te observo desde la otra terraza, saco
mi logo con luces de neón, me gritas marrano
yo río y me vuelvo a mi cuarto, y bajo
las escaleras al paraíso de tus manos
me (vuelves a) rechazar y lloro con un fajo
de billetes, llevaban tu nombre, estaban dedicados
no eran para verte sino para comprarte un lago
donde nadar libremente sin tener lagartos
que te intenten comer la frente a abrazos
bien fuertes, pretenden exprimir tu mente, condenados
los he a todos, no he dejado a ni uno a salvo
y mientras la rima sigo soltando
tu cabeza sigue redactando comentarios sobre cuándo
podrás estar a mi lado, te niego todo lo que has marcado
rompo truenos y sacudo barreras que rodean el establo
donde has establecido tus penas y alegrías, con las que yo hablo
todos los días y me susurran, con el cerrojo echado
“Aquí ya no aguantamos, libéranos, por favor, sácanos,
¡HAZ ALGO!” Sonrío por dentro y por fuera me amargo
creo no haber comprendido todos los instantes a tu lado
exacto, yo también lo he pensado: “macho,
qué pretenden si las revistes con oro, platos
te sirves en bandeja de plata y, sin ser exagerado,
les dedicas bellas palabras que ellas mismas rechazan, dejando
a esta pluma sin musa y a este corazón agujereado”
No entiendo nada y comienzo a sentirme ahogado,
pero no teman, pequeñas y dulces mujercitas que amo,
ya mismo creceré y hablaré con mi propio amo,
el que me indica el camino que ahora relato
en papel surcado por varios bolígrafos
ya quemado por el paso de los años
el tiempo no perdona y yo lo aviso, no paro,
probablemente tenga algún desorden y esté tocado
mentalmente, no entiendo cómo soy tan atrasado
en las artes modernas, tampoco comprendo demasiado
por qué nadie me hace ni un poco de caso
tal vez un día escucharme durante un rato
no sea tan perjudicial para la salud como dicen los malos
hablantes sobre mí cuando mi nombre acortado
aparece en sus conversaciones que tratan sobre raros
criticándolos por no ser como ellos son, mientras tanto,
yo sigo dibujando palabras en este español tan barato,
no es arcano y tampoco actual, pero todas agarraron
estos folios y los estiraron,
y viendo que no los rompieron, encendieron un cigarro
lo aplastaron contra mi rima infinita y me pararon
nah, es mentira, ¿no ves que sigo escribiendo? ¿Me ves raro?
Vete al círculo de lectores donde solo saben criticarnos
a todos los poetas que, en un vaso,
ven medio mundo vacío y al otro lo ven caminando despacio
no tiene prisa por vernos a todos esparcidos y quemando
tantos corazones, demasiadas personas creyeron en vano
en tu poder, y ahora yo estoy que me caigo, agárrame
del brazo, sonríes y me dejas justo en el borde, donde empezamos
¿Un saludo? Ni agua te daría aunque en el desierto estuviéramos
por lo tanto, déjame decirte algo,
reina misteriosa que en el cielo te asientas y yo te bajo
con estos lunares pequeños te indico, paso a paso,
el camino a seguir hasta que seas feliz durante el rato
que estemos aquí, en este mundo, donde vivamos,

allí me tendrás, aunque estemos de paso.

Me prometiste

Me prometiste el cielo y el infierno.
Las más bellas lágrimas por mí
serían, y no lo fueron.

Me prometiste siempre sonreír
aunque algunas veces te maldije
por no saberme mentir.

Me prometiste un beso al fin.
Y te lo negué. Y ahora
lo siento. ¿Tengo remedio?

Me prometiste salir al sol
de marfil y no matarme si
así, como soy, no te gustaba.

Me prometiste una luna
llena de luces y falta
de sombras.

Me prometiste las cosas
más simples. Ruda,
te fuiste.

Me prometiste, creo recordar
algo de importancia. ¿Por
qué ya no estás?

Me prometiste que tus labios
nunca estarían demasiado lejanos
para poder besarlos.

Me prometiste felicidad
a cambio de un largo letargo
pasando de la ansiedad.

Me prometiste no despertarme.
Y ahora estoy despierto.

Todo fue un sueño.


Y me prometiste cumplirlo.

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿Qué poesía quieres que te escriba?

¿Qué poesía quieres que te escriba?
Si cuando me miras a los ojos, ya no hay
mentiras.

Tu sinceridad me asesina poco a poco
el tiempo pasa y todo lo que toco, se vuelve oro,
o eso parecía hasta que me di cuenta de que
te traté de reina para arriba cuando aún eras
demasiado pequeñita.


¿Qué poesía quieres que te escriba?
Si cuando abres tus labios, sólo encuentro
realidades indefinidas.

Tu falta de humildad contrastaba con mi
baja autoestima. Tú misma te encargabas
de remarcarlo: mientras, yo situaba las velas
y los pétalos. Estabas a punto de llegar, y ya
habíamos acabado.

¿Qué poesía quieres que te escriba?
Si cuando me recorres de abajo a arriba
tiemblo en demasía.

¿Tus besos? Te equivocas, no te echo de menos
léeme con atención, pequeña, sigo siendo
extraño y puedo lanzar mensajes encriptados
a pesar de haber puesto mi corazón en la mesa
para ver todos sus letargos.

¿Qué poesía quieres que te escriba?
Si cuando termino la cena tú
ya estás arriba.

Tus saludos por la mañana y tus despedidas
en la noche, tus labios en mis caderas y el frío
evaporándose, el cielo en vela por ver este drama
acabar con cara buena, sonriente, enciende la pena
al más mínimo ser existente, por eso dormimos
siempre, a no ser que amemos los mimos

de unas estrellas que nos miran durmientes.

E EVIL M MIND

Llevamos dos meses unidos
por el lazo de un tal Cupido
hecho de dos flechas rojas
y no es sangre lo que veíamos,
sino nuestros corazones desnudos
en un paraje lleno de flores, árboles
que nos protegen del sol infinito
buscando derretir nuestra pasión
congelada en un frasco de invasión
fortuita: nos conocimos en la primera avenida.
Te llevé a mi casa donde mis padres te miraron,
una luz de desesperación en sus ojos: ¿sería
la definitiva? La felicidad le llegaría, yo les quería
transmitir mientras sus miradas se posaban de lado
a lado, pasando una pelota en tenis con las raquetas
bien fuertes, una de ellas cortada y la otra tensa
en el salón de abajo nos sentamos, un poco separados
el aire no nos quería ver pegados, sin embargo
yo rompí el hielo temprano, y lo derretí entero
por el suelo, así quedaste hecha, polvo certero
polvo de amor y de pasión, razones suficientes
para querernos hasta que la muerte nos separe,
tal vez la maldad y la envidia o quizás la lujuria,
pero nena, contigo quiero estar hasta que las estrellas
se apaguen y se caigan, porque así las recogeré en esta
bolsa, las encerraré y te las regalaré por tu cumpleaños,
sé que veraneas en playas lejanas donde este fuego
pretendes no recibir porque no lo aplacas, eso es que
me amas, ¿verdad? Oh, cielo, déjame disfrutar de ti
una vez más, una vez más...






Bienvenido de nuevo a la tierra de los vivos, amigo mío
Has estado desaparecido durante bastante tiempo...







Despierto en este cuerpo y solo pienso
en cercenarlo, hacerlo pedazos y reventarlo
con sierras oxidadas, quiero ver la sangre impulsada
por el odio que recorre mis venas y que las dos
se derritan con mi mirada, vengo a este mundo y veo
demasiada luz y las rosas pretenden iluminar
lo que oscuro se halla, tumbado boca abajo para que
la ilusión no cree espejismos de realidad definida
te voy a explicar varias cosas, retrasado, no eres nadie
soy el que controla a tus pensamientos, soy tu demonio,
dale la vuelta a la moneda y comprobarás que no me ves
estás ciego y no me llaman Amor precisamente
te lo intento describir, soy la oscuridad
que encerraste durante tanto tiempo,
no la conocías, yo a ti tampoco, pero
nos han juntado con un objetivo
cortar cabezas con palabras finas, llenas de tinta
corrosiva, envenenada como dagas bañadas en
ponzoña destilada, fina entra y manchada sale
la espada que clavo en todas tus amantes
¿ves la sangre? Por qué no miras, no entiendo,
es lo que querías, ¿no? Su interior bien a fondo
conocido, su corazón a flor de piel,
míralo latiendo sus últimas melodías, ¿se enfría?
Es lógico, están en una nevera para que los recuerdes
durante el resto de tu vida, no tengo que explicar
toda esta reacción en cadena, solo te pido
que dejes de soñar con nenas o acabarás en una cárcel
pidiendo limosna y piedad para que no te violen
por detrás, otra vez, repetidas veces, como peces
que buscan la salida del acuario, encerrados se hallan
como tu cerebro al pensar en el amor de verdad,
y tú, ¿qué te pasa en los ojos? ¿Y esas lágrimas?
No me conoces, ni siquiera yo sé a qué iba
y mírame ahora, chiquilla, tengo tripas en mis manos
y son de todas las tías que me miraron mal
cuando intenté salir de esta alma criada con azar
quemo piernas en honor a todas aquellas que no
se abrieron cuando yo asomé por la ventana
y ahora todos lloran la pérdida, yo me río de ella,
escupo sobre su ya-no-existencia, parece que
la enciende, después
de todo las violan y, si no tienes vientre,
no te preocupes, serás el gerente de una nación preferente
yo soy distinto, aún no he salido ni he sido visto,
pero sé que mi venganza será fría,
eterna la mirada al fondo de la tierra
buscando los huesos que comer, enterrando
mentes que pensaron en creer, en despreciarme
en dejarme de lado por parecer ignorante,
en quemarme vivo por no tener sangre
ni brío, ahora río, muy al fondo yo sabía
lo ocurrido hasta ahora mismo, la revelación
de una rebelión se haría en un instante, míranos
¿nos ves distintos? Somos el mismo,
idénticos personajes si quieres mi físico
distintas mentalidades si quieres tu mítico
“ERES COMO LOS OTROS”, aquí te dejo escrito
todos mis pensamientos relacionados con tus novios
discretos y no tan subliminales, ah, te aviso,
los he matado a todos a base de mensajes laterales
les llegaban por un lado y en el otro caían, fugaces,
explotaban los artefactos como fuegos artificiales
la habitación quedaba adornada ya para Navidades
y tu cabeza en mi colección hará bailar a los propios juglares
de esta canción, porque sigues teniendo mucho ritmo
a pesar de haber muerto, a pesar de haberte derretido derretido.
Mis rimas contienen reflejos de una vida y motosierras afiladas
donde poneros a todas de cuclillas y dejaros preparadas para
la cena de gala, no hablo tontería, mi cabeza descontrolada
me quiere llevar de vuelta a la más abierta nada
donde el rojo no es verde y el verde sí se ve oscuro.
Creí haber sido oportuno al salir
de este agujero nocturno donde los días
son piedras afiladas y las noches son flujos
de tu última existencia, la regla está delimitada por
todas aquellas que pesaron mi mente en kilos de menos,
cuando la realidad es que no pesa, ni peso, solo cerceno,

lo dije al comienzo de este verso, ¿qué ceno? Tus sesos. Tu sexo.

Disparo

El disparo en un parque
de atracciones desató
el pánico cibernético.

Atrás atracciones sensibles
delante derretidas demoras
mirón mirando con mirilla
Lógica lícita sin labia.



¿Sabes mi nombre? Escríbelo.
¿Por qué coges un papel? Agárrame
del cuello y mírame a los ojos, mírate
hasta el fondo de todo: dime, ¿qué
buceas? ¿Viste la tierra y el mar?
¿Demasiadas preguntas? Una sola
respuesta. Como mi existencia.
Elige cualquiera que gustes,
no habrá misterio en mi disparo.



¿Quieres más? Sabes dónde,
ven. Sabes qué hacer,
mueve los labios. Abre la boca.
En un rato estaré en el lugar
indicado, dejándote cartas
por el suelo hasta encerrarte
en una suerte de metal
encasquillado. Y te dispararé.
Y serás pistola. Y bala.
Y volarás. Y te mandaré
al infierno. Y si vuelves,

tendrás tu premio.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

He perdido el sueño

He perdido el sueño
mi cama está fría y no la siento
lo siento, no debí hacerlo, ¿no?
No me arrepiento, tengo tus sesos
guardados en el cajón, junto al ropero
donde tus ropas cuelgan junto a tu cuerpo
la sangre está helada como el sentimiento
que me regalabas todas las noches de madrugada
tenía que decirlo, enana, estás acabada, ¿no es cierto
que cuelgas de una percha? Mírate bien, pequeña
quedas al lado de los restos que leías a pierna suelta
tengo la certeza de que tu cabeza está colada por mí,
me equivoqué al fin, quise decir colgada, ¿no es así?
Te balanceas de ropero en ropero buscando un guante
de cuero con el que tocarte los pechos y, sin embargo,
¿cuál es tu sorpresa? No hay sombrero que tape
toda la poca vergüenza que usaste para intentar dejarme
y, bueno, ahora las cosas están un poco cambiadas, las tornas
han girado cosa mala, y tu sangre me bebo en esta copa
de cera hasta que cero líquido queda, liquidé tus pensamientos
con palabras cerradas y con tinta, no me arrepiento
lo dije de nuevo, ¿no? Lo siento, ¿no? No sé lo que pienso,
¿eh? Sé lo que escribo aunque lo repito, no me arrepiento,
¿uh? Volví de nuevo, ¿ah? Estoy quebrado por dentro,
por fuera lo escondo con arte y con cemento, tienes
chispa, no quiero fumarte, te prenderé fuego antes de marcharme.

He perdido el sueño
y mis ojos buscan tus besos
los dejaste en el aire en busca
de un cazador ágil y primero
los guardabas para mí, al final
se escaparon sin mí, ellos,
los versos y tus sentimientos
apagados quedan tras el cigarro
que el viento moldea con su brisa,
despacio, me siento incómodo
y me agarro todo lo que puedo
a este sillón caro y barato
como el amor que me dabas
como las caricias que te entregaba.
La lógica me ayuda a decidir
qué tengo que decir cuando
el papel en frente mía se planta
sin avisar, sin luces y sin campanas
solo un poco de tinta extraña
negra y viscosa se adhiere
a la pluma alevosa, cometer un crimen
quiere y yo se lo impido, no lo nieguen,
si fuera por ella todos moriríamos ahogados
a la intemperie, por eso rezo todos los días
para comprobar que Dios sigue en mi tinta
y que las mujeres que busco
no se rindan ante mi simple melodía
quiero que rebusquen en mi alma que, podrida
aún tiene más que ofrecer que la de todos estos
que, día tras día, se postulan para tener sexo extraño
vacío y sin guía, sin vida, sin rima, en fila todos
firmando un papel sin vistas en el blanco, más bien
se van concentrando en lo que te harían si,
como yo, conquistasen tu mente para toda la vida,

beso por verso, todos los días.

Oh, c'mon (¿Algo que demostrar?)

Parece que es necesario
y real que tengo que demostrar
algo a estas palabras que escribo,
las estrangulo y me gritan
“aún respiro, debilucho”, me enervo
y las quemo en ácido sulfúrico, se derriten
en mis manos agujereadas por el líquido oscuro,
lo he coloreado con la sangre de tus parientes lejanos
me siguen mirando mal, sus caras suelen decir “basta ya”,
pero sus bocas solo saben respirar, y es algo que
me cabrea de verdad, ¿qué hacen viviendo
si yo no las dejo ni siquiera pensar? Será que soy
demasiado blando con ellas, las tengo que matar
poco a poco, que la agonía se les aparezca mientras
su propio intestino se pasea por el suelo, rezando
piedad, ¿qué es eso? No conozco nada de lo que pides,
así que pliego este cuaderno y me limito a atravesarlo
con varios bolígrafos que se me presentan al vuelo
los tengo colgados de sus propios cerebros,
ya están secos y no tienen arreglo, son como el mío,
podrido y de lujuria pensado, me limité a quebrarlo
poco a poco con pensamientos borrosos, no había
equilibrio y nada estaba claro, me limité a quebrarlo,
lo siento, repetí letras y las junté para ver si estabas atenta,
se ve que pierdes el hilo cuando una pistola te mira
la cabeza, te analizo por dentro y por fuera, por fuerza
sobrenatural veo cuerdas y cadenas que se encargan de
rematar el cadáver de tu personalidad, lógica mirada
de temor que rehúso, no quiero que sepas todo
lo que disfruto con este sufrimiento tuyo
he leído cartas más intensas que tus versos,
las he quemado y no puedo demostrarlo, pero chaval,
no tienes ni idea de con quién te has juntado, el miedo
me huye en cuanto clavo mis espadas en su espalda,
mis ojos afilados se encargan de asesinar a tus alas
al lado se encuentra tu brazo saltando de lado a lado
buscando una ventana donde agacharse y quedarse
agazapado hasta encontrar una ambulancia de paso que lo cure
aunque sea ilusión, aunque esté acabado, ¿brazo?
Quise decir que paso, que estoy torturando sílabas
y la rima me tiene asco, me evita y yo la acorralo
mírala, tiembla ella mientras yo saco mi espadón
no piensen mal, por favor, está bien afilado, ¿qué se creen?
Soy un asesino nuevo pero a sueldo y con poco suelo,
ya no lo veo, salté hace tiempo y me encuentro en nubes
de colores negros, será la lluvia de rojos que provocó
la explosión de tu cerebro, lo manchaste todo y ahora
¿quién va a limpiar estos recovecos? Nadie se acerca
a mi mente, estoy loco y lo reconozco, no me recupero,
lo retomo, lo dejo y vuelvo a intentarlo, pero tomo demasiada
tinta, me vuelvo al tren de los pocos mozos que piensan mucho,
muerta la rabia se acabó el perro, ¿volví a errar? Lo siento,
me importa una mierda, estoy aquí
para demostrar algo, ¿no? Os equivocáis
el engaño es fácil cuando escribes raro
la sinceridad es fácil cuando relatas algo
y no piensas en la opinión que se puede dar
en el otro lado, por eso yo reviento la tinta
y lo intento hacer todo muy gráfico, algún día
te haré un diseño y un esquema, tranquila que no
quema, no arde ni se congela, está bien quieto
anclado a mis cadenas y a todos mis rencores
con él te guiaré hasta el fondo de todo esto,
cuidado, es un laberinto muy largo y estrecho,
¿no cabes? Será que tienes que respirar menos
y pensar más qué cojones haces existiendo.

Larga vida a todas estas líneas
me di cuenta de que no tengo nada que ocultar
y que con muchos versos puedo decir
lógicas formadas en mi laboratorio de alquimia
no miento, niña, tengo los cables cruzados
aunque el tuyo lo rompí hace rato y ni siquiera
salen chispas, ¿estás apagada? Recarga la tabla
de batería que llevas al dorso, pues tu torso
lo he mutilado de arriba a abajo, en todos
los sentidos posibles, por eso estoy loco, nena
porque pienso en todas las consecuencias aunque sean
increíbles como mis dedos al hablar con tu pelo,
se vuelven sensibles y la mirilla que empuño se
vuelve tibia, tengo salidas desde todas las vías
muero de hambre, chiquilla, ¿me das de comer?
Dame una mentira, me las creo y las cuadro en páginas
amarillas, viejas y faltas de números que hagan de guía
hacia un universo mejor, dame otras expectativas, mundo
el mando perdí hace mucho y no lo he encontrado, ¿qué
tengo que hacer para ser mejor mirado? Sé que sueno feo
en tus altavoces, por eso prefiero que me leas en alto
antes de que revienten tus tímpanos, hazte callar, cielo
ponme en tus labios y pronúnciame todas las letras
que te he escrito, ¿tienes labia suficiente? Lo dudo,
pero tienes fe y yo te creo, a ti y a todos los negros
colores que me componen y que se mueren por dentro.

¿Yo? Morí hace tiempo, resucité tras siete días
impoluto sacramento en mis manos escribía
cuando, de repente, se me acercó una hormiga
y yo pensando que era un elefante me saqué
la saliva de la boca y se la metí en un instante
no tengo paciencia así que explotó y todo se llenó
de sangre, al parecer no aguantaba una presión tan grande
se me escapan los pensamientos y no les pongo cuello
están decapitados desde su nacimiento, mi bagaje
es inmenso, viajo por cabezas que piensan ser sobrenaturales
cuando tienen pensamientos donde demuestran
que, a pesar de ser seres pensantes, les falta sangre,
no les riega el cerebro aunque se crean alguien.
No tengo nada de lo que arrepentirme,
no he sufrido nada y por eso me lo invento
para poder reírme de todos aquellos demagogos
que vienen a llorarme, tristes, por sus desgracias,
piensan que son afines a mis palabras y me río
en sus caras, aunque sea en un papel imaginario
con tinta ilustrada por versos demasiado largos
para una mente cansada, vaga, pereza es el sello
que llevan en la frente cuando las ves postradas
en el sillón de la sala esperando una lobotomía
para no tener que pensar en nada, más todavía,
ven la televisión y se informan de muchas tonterías
vienen a mí diciendo que sobro todos los días
cuando ellos mismos se vean a sí en un espejo viral
se darán cuenta de que su existencia es mortal
sin embargo yo estaré en los anales de la historia
violando mujeres mientras trafico con droga
¿Queréis una representación de esta escenografía?
Usen su puta cabeza y déjense de tonterías,
lean libros y poesías, representen obras con alegría
quemen estas palabras antes de que ellas mismas vuelvan a esta vida
y las fuercen a pensar con inteligencia, cuidado, al final
la operación a corazón abierto puede que se la haga yo, sin miras
puesto que no soy doctor, sino docto en el pensamiento

de esta vida sufrida.