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lunes, 23 de febrero de 2015

Los Elegidos

Están fuera y, al mismo tiempo, dentro de nuestro mundo. Ellos vuelan y viajan, navegan y surcan todas las tierras imaginables por el ser humano, y siempre están con nosotros en su proceso. La individualidad no les exime de la compañía alejada de su prisión física, si es que la física es lo que tocamos o lo que percibimos con las manos mentales. Sufren y lloran, se alegran y divierten, es un cúmulo de sentimientos que, con frecuencia, dispara contra sus pechos y les hace desangrarse en soledad. No se les puede ignorar ni despreciar, es preciso amar estas almas verdaderas, pues son ellas capaces de crear vanidad espiritual en nuestra presencia y tomar sus alas para concretar pactos de paz, o de guerra, con nuestros enemigos.

Los Elegidos no tienen muchos amigos o enemigos. Con sencillez, son los litros de agua que derrama la sangre de Gaia al llorar por los desaparecidos, y sus trasvases son constantes. Es por esto que son mensajeros, o así los considero yo en lo personal, por experiencia propia. Nunca se les debe tildar de canal. No son un objeto. Son la salvación de nuestras almas. Y sus pocos amigos y enemigos serán los verdugos de nuestras esperanzas. Agarra a uno de ellos y ámalo hasta que tus garras desfallezcan por el reloj espiritual. Ellos te protegerán. Por algo fueron elegidos.

sábado, 21 de febrero de 2015

No temas

No temas si los astros no han de grabar con polvo espacial nuestras huellas. No temas si aquellos que se quemaron bajo la mirada del caballo carbón no te piden ayuda. No temas si las almas despiadadas de los lunes no te buscan con su melancolía y tristeza. No temas, si acaso temes, guerrera fiel al arte de la esgrima con el verso. Sé que no temes, pues estás hecha del material que siempre sueño por las noches, donde me reflejo y desvanezco, comienzo a volar y desfallezco, arriba y abajo.

No temas si te lanzo dos líneas de fuego. Las horas pasan lentas al sol sin remedio, pero yo haré que tu camino tenga la facilidad del niño y su caramelo. Es el azar y el preciosismo la guía sin remedio, un tubo sin vistas al mar, donde soldados sin oxígeno se apoderan de mis entrañas con su mirar.

En este mar nublado, echamos las cenizas de nuestros malos recuerdos, ennegrecidos acaso por la llama alada.

martes, 17 de febrero de 2015

Hace tiempo que te vi...

No sé (d)escribirte
porque no alcanzo palabras suficientes
perdona mi ofensa, si el perdón bastase
para librarme de la condena.

Y es que quiero, aquí,
plasmar tu cuerpo, por fuera
y por dentro:
mil años de creación
dos mil en reposo
para salir a competir con el sol,
estrella que reina los siete hemisferios
de mi corazón.

Manto con el que me proteges,
nos refugiamos unidos, y en la noche,
nuestra más íntima amiga
hacemos la vida, vida, muerte
a la muerte damos, y dando
con la felicidad de nuestras sonrisas
los labios se unen, se separan y huyen

para reencontrarse bajo la brisa,
suave aire que mece tus nubes
llovizna tierna en la carne, donde
brota nuestra esperanza.

Y es que aquí, te quiero,
adoro y amo, sigo con el diccionario
bajo el brazo, buscando versos,
poemas y palabras que expresen mi sentimiento
¡No pueden! Yo seguiré investigando
tanto cómo (d)escribirte
al igual que cómo naciste de la oscura
fría noche
tan bella
que un ángel tocando el arpa no fuese, siquiera
capaz de representar la fuerza que tu aire lleva
cómo pudiste poner un pie en esta vil tierra
que yo te vi, puro carbón azuzado con hielo candente,
en la lejanía…


y en tus historias me perdí, buscando el origen y el ancla perdida, la solución y el enigma, con todo quedé embelesado, y en el giro de todos tus acontecimientos me quedé atascado: es intentar (d)escribirte o, simplemente, unidos, ser felices.

lunes, 16 de febrero de 2015

Dónde está mi yo

Quejidos sin oxígeno con todas tus letras impregnadas
El Aire Quema, agota las posibilidades
y
gota a gota
voy recuperando mis expectativas.

¡Qué injusticia! Te lanzaron rosas, flores varias
y a mí por el abismo de las llamas
Reboté en tu cuerpo y exhausto acabé
sin saber dónde ni por qué

¿Qué pasará si te beso en los labios, en la nuca, en la espalda, donde dices 'nunca'?
¿Qué harás si te arranco el corazón en mitad de la cópula? ¿Dónde te refugiarás?
Ya no tienes nada que hacer. Atrás, atrás. No mires, solo habla. Quiero oírte.
Voz celestial que se alza en el cuadro, mal pintado, demasiado suave.
Comienza la solución a la vida, no es muerte

es ira, ¡qué suerte! al menos sientes
yo cerré las puertas
aquí sigue faltando el oxígeno
y tú sigues sin dar
señales
de vida.

jueves, 12 de febrero de 2015

Figuras imperfectas

En una esquina, cerrada con cartuchos de arma violenta, sin paredes, rota, y roto, observando el vacío. Los tentáculos hambrientos me llaman, y yo me resigno, y las plumas desaparecen, y la cama deja de existir, hoy toca la muerte (al fin).

Pero allá no existe la nada, y todo es transparente. Solo hay algo. Lo que buscaba. Deseé dejar de serlo, para poder rozarme. Y ahora, aquí estoy. Con el tiempo a mis espaldas, danzan ellos libres, sin pensamiento ni preocupación. Por fin, he recorrido el círculo de mi estancia. En una esquina. Cuadracircular.

Todo medido para terminar. El comienzo no lo vimos, pero nos ahogaremos en el final. Yo y solo yo, que ya son dos, claro, porque los demás se fueron. Sí, el resto desapareció. Hace mucho tiempo.

En una esquina busqué respuestas, preguntas inteligentes y clases abiertas. Demasiado odio recorría las venas. Pero no se fueron, se quedaron, se limpiaron, como yo, en esta esquina. Un triángulo de desidia, de abandono y de soledad perpetua. Con transparencia llegué, las luces me enfocaron, y ahora me iré, fui ya destronado.

Por eso vine aquí, un rato. Me gustan las luces apagadas que alumbran la ciudad que siempre imaginé. El sol pálido por tu belleza y yo de rodillas ante tal magnitud corpórea. Supongo que me daré al veneno enrojecido por tus mejillas.

jueves, 8 de enero de 2015

Pequeño

Como la montaña que quiso tocar el cielo y no pudo crecer. Demasiados abismos, demasiado escarpada. Sola, en una isla tropical, donde la lluvia impide a la esperanza habitar. No podemos dormir juntos porque me aplastas. Me falta el aire al verte caminar, y no puedo crecer más. Lo intento, porque hay que trabajar, practicar el esfuerzo. Esperar la esperanza con gotas de suerte en la espalda. Unos ojos que transmiten vida al mirar. El ojo de Dios. Los ojos del cielo. El manto ante el frío.

Me siento pequeño en este lugar. Cuando pierdo la visión, no sé hasta dónde llegaré, dando pasos en falso, si algo fuese verdadero. No hay uno sin el otro. No se podrían reproducir, ni existir tan solo. ¿Hay alguien ahí?

lunes, 13 de octubre de 2014

Contemplando el sol en mitad de la noche

En lo silencioso de la noche, el crujido que la madera hace con nuestro paso me despierta dentro de mí, pensando en el sueño del futuro que vi. No puedo parar, siempre quiero seguir, no hay límite en la frontera. Una voluta espectral separa nuestros cuerpos. Yacemos entrelazados con una forma de infinitud plena, buscando un clavo en el que refugiarnos antes de que todo caiga sobre nosotros. El techo cruje, el espejo se queja, nuestros brazos se buscan y las almas presentes siguen en contacto. Es nuestro presente la esfera mágica dibujada por tus labios donde quiero vivir en mi finita eternidad.