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jueves, 14 de noviembre de 2013

Bordes finos y tristes

Borde.
Al borde del precipicio.
Me precipito con mis flechas.
Hechas de un hilo fino.

Fineza.
La que le falta a tu oído.
Odio, propagado con fuerza
hacia esta persona, inmerecido.

Tristeza.
La que me provocas tú.
Tu actitud hacia mi salud,
insalubre tu existencia, al ataúd.

¿Borde?
Arma de filo doble
Love como principio
y así, de camino
al precipicio.

¿Fineza?
La que hay entre tus tetas.
¿Me llevas? No me odies,
si no hay fuerza, no llores.

¿Tristeza?
La de tu alma a mi partida.
Tu salud estará marchita

hasta mi regreso a tu vida.

Me he hecho daño en los labios

Me he hecho daño en los labios.
Me arranqué la piel en el estadio,
donde tú comenzabas tu espectáculo
y yo era un simple espectador.


Sangre que cae por este valle
río rojo con emociones a raudales
cigarro apagado en este caudal
con falta de cuerda, insano.


Plástico mojado que pasa
arrasando con cualquier daño
pasado, pasando los bloques
blancos, ya insensibles
a todo el amor ganado.


Me he hecho daño en los labios
y tú no te has fijado. Por eso,
preciosa, es mejor que nos abandonemos

antes de acabar peleados.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Descerebrado

Descerebrado
cerebro me sobra por todos lados
ebrio me hallo cuando hago malabares
en bares encuentro más felicidades,
menos tristeza, más sonrisas con
detalles y delicias, pulo miles de rimas
y solo las diamantinas dejo a la luz
del día, quiero dejar un mensaje con
esta tinta, rimo por necesidad, le doy vía
libre a mis pulmones egocéntricos,
se agobian cuando no estoy en el centro,
por eso escribo, niña, necesito ver un cielo
dibujado por mis canciones y mis agujeros
mentales, desato el ritmo y lo aplico al aire,
por eso cuando respiras gritas “no me agobies”,
porque si me sigues con la vista, te perderás
el reguero de pistas que voy dejando con cada baile.

Descerebrado,
cerebro me falta por todos lados
agarro mis sandalias y las cambio por zapatos
bien afilados, no tengo espadas, las vendí porque
eran de esparto, no me alargo, nena, soy raro,
tal vez extraño, me repito mucho a lo largo
del año, pero voy cambiando, diferencias sutiles
con plazo ancho, mi plaza abarca muchos barcos,
mi ego aplasta tu calendario, mi dedo arrasa
tu seminario de recetas para enamorar a
cualquier zagal no, pienses que a mí podrás engañar-me (a)
menos costo que un periódico público en pleno Agosto
en una calle, yo mismo angosto, he caminado, no tenía
sueños rotos, poseía, en realidad, engaños poderosos
terminé de pintar cuadros hermosos donde retraté
todas tus hipocresías y los mismos se quemaron a lo bonzo.

Descerebrado
me falta amor
y lo echo de menos
no en vano, es
algo que siempre
amé, desde enano
yo me enamoré
de ti, tus palabras,
las que te pintaban
me tenían en locura
plena todo el año
y mírame ahora,
acabado, falto
de ganas y con
poca esperanza
de hallarte escondida
en mi cajón.
Descerebrado...
por tus huesos
he quebrado miles
de barcos llenos
de suplementos
para los pobres
hambrientos, yo
estaba pereciendo
y tú estabas
reviviendo, el ave
fénix de tu nacimiento
fui el combustible
me usaste y te fuiste
y por eso acabé

Descerebrado.

Paseando por las nubes

Visible e invisible


Estas son las palabras que restan
aunque si las sumo y no dividen
fuerzas queda un corazón multiplicado
a la séptima potencia, pero eso es algo
que no interesa.


Estas son mis memorias, las perdidas
en mi alma sin haber sido descubiertas
porque aún nadie se ha atrevido a
domar este mar y sumergirse en la
cresta, donde pincho a los extraños
de fuera para que nadie dañino
se me acerque y me envenene
con su cariño y amistad.


Aquí encierro todos mis sentimientos
bajo llave, perdida en cielos y en
infiernos inalcanzables para los
transeúntes que se pasean inertes,
no sienten estas líneas que paro
al verte, ¿me entiendes? Lo dudo,
por eso prefiero tu muerte o,
si mejor me lo pones, simplemente,
desaparece, te conocí y casi me
hundo, en el vacío me uno a todos
esos muertos vivientes que escriben
al unísono, soy la nota discordante
y no me disculpo, lo siento,
así sufro.



Paseando por las nubes.

martes, 12 de noviembre de 2013

Yo contra el mundo

No hay nada como amar, ¿verdad?
¿Y tú vienes a enseñarme tus piernas?
Querida, que tu artículo sea varonil
no quiere decir que no seas fina, incluso,
a veces, pija; para mí, serás siempre una niña,
una tía, una chica, pero siempre la mujer
a la que aspira cualquier hombre con biografía,
yo aspiro esperanza de encontrarte viva,
a solas disfrutarte todos los días, por la mañana
dejarte hecha un desastre y por la noche
devolverte la vida en un instante
Quiero que me conozcas en profundidad,
centrémonos en cenar una vez más,
no te lo pido como un favor, pequeña, sé
que quieres y te haces de rogar.



“No entiendes sus libros, sus escritos,
sus palabras te dejan desfigurado y tu cara
de acomplejado nos indica que te estancaste
en el pasado”




Todo esto me preguntaron: “¿serías
capaz de amarme como nunca has
dado?” Reí alto y claro, pronuncié
bajo y, susurrando, al oído le relaté
la historia aquella, mi primera vez,
el beso aquel de madrugada, las estrellas
resguardadas, los árboles de testigos,
tus piernas, mi castigo, tus caderas,
mis delirios, tus ojos, mi paraíso,
tu mente, mi mansión y reino,
tu cuerpo, mi billete de ida hacia
el infierno. Tras esto ella se quedó
temblando, no esperaba tanta sinceridad
en un arrebato, y en este le indiqué,
también, como regalo, que le seré
fiel siempre que cumpla con sus
prometidos regalos: sonrisa
eterna a cambio de muchos veranos
a su lado, a pesar de que el fuego
nos separe, a pesar de que el hielo
nos amargue: siempre juntos hasta

que la muerte nos separe.

Amarte

Mi blancura traspasa fronteras
mis insultos he metamorfoseado
para que los culteranos empiecen
a ser un poco más avispados y
demuestren toda su sabiduría
al intentar completar este puzle
desencajado. ¿Qué tengo que hacer
para tu atención atrapar
en este cuadro? Ya no lo sé
y mis sudores empiezan a toser
de cansancio, mis pelos se caen
de agotamiento, es extremo,
es extraño, a pesar de todo, que yo
aún siga de pie con mi espada
en alto, no pidiendo guerra
sino defendiendo mi tierra
y mis santos.

Intentas estar ausente y no
me lees, pero en tu mente mis
juegos de palabras recitas, te
ponen verde porque no los
entiendes, ni siquiera a mí
me comprendes cuando te guiño
dos comas y te recito tres
puntos finales; ¿no lo ves?
Estoy intentando decirte que
me alegro de ver, saberte viva,
olerte muerta no es de mi agrado
aunque a veces lo parezca, soy
un buenazo con pintas de poeta
en el interior, afuera lo oculto
a base de peldaños basados en
la simpleza. Escudriñas el campo
que tildas de enemigo, y, amiga,
o eso dicen los libros, te equivocas
de mira telescópica, no hay copos
de nieve en esta televisión cósmica:
soy azul y no verde pero por amor
a la retórica que se me pasa por la
cabeza al verte en sueños: es el
único lugar donde descansan mis celos,
allí son ajenos a negativos sentimientos
que puedan nacer a causa de tus movimientos
sobre la pista de baile donde cientos
de personajes dibujan sus estelas fisionables,
quise decir fusionables pero la RAE me
odia y no sabe qué intento comunicarte:

amarte no es tan difícil si no pones baches.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Killing you

Probablemente si me tiño
haga más daño, todos los días
del año me los paso como un niño
esperando que tu halago se pasee
por delante de mis ojos y se cuele
hasta que yo mismo, harto, vaya
y te atrape, me engañas y crees
que no pasa nada hasta que, oh,
por Dios, qué haces aquí, violarte,
you bitch, no te lo mereces pero
mi calentón llega a límites
estratosféricos, escogí un lugar
estratégico para que tus gritos
me alteren mientras te reviento
por dentro, me cargué a tu mente
y ahora tu cuerpo sufre las consecuencias
de haberme dejado de lado, te has
portado mal, zorrita, ahora verás
un par de estrellas, la de mis estudios
y la de mi tinta, ¿sientes que me repito?
Abandona la nave, valiente vendida
nadie te ha pagado para que me escribas
en tu cabeza mientras callas como buena
zorrita, así me gusta, mmm, no pares, campeona,
no lo haces nada mal y sé que te gusta
¿No lo vas a reconocer? Estás muy mojada
y eso a mí me pone que te cagas, exactamente,
en tu cara todo bien calentito, ¿asqueroso?
Yo diría que demasiado gráfico para vosotros,
aléjense de esta mente pervertida
antes de que os joda la vida con palabras
invertidas, el demonio no las inventó
porque yo mismo las uso, soy tu
puto demonio, jodida zorra, voy a
deleitar a todas tus neuronas, ellas
van a disfrutar y tú vas a llorar, sufrirás
y será por tu culpa, a mí no me mires,
¿ofensivo? ¿Agresivo? Reinvento los conceptos
de la violencia mientras violento versos, no estoy
versado en tus labios pero eso lo arreglamos en un rato.




Soy un obseso de todo esto,
sangre, pasión, corazón, ¿en balde?
Ni el punto y coma de mi argumentación,
mi libro está siendo editado desde los avernos
y los cielos más visionarios, son líneas divinas
y tienen algo extraño: en todas estáis y en ninguna
os ausentáis, me acuerdo siempre de vosotras
cuando hablo mal, por eso reventáis, sabéis
vuestra condición para con mi consideración
no tengo nada de eso, por favor, ¿qué pensabas?
No me conoces y me juzgas con tu juzgado,
que estén en guardia antes de que os reviente
a los dos, a tu mazo y veredicto junto a tu barba
de opresora, te crees la reina de esta corona
y solo yo puedo reinar bajo estas tierras que he criado
con tanta demora y que, sin embargo, producen más
interés que tus escotes y tus falsas caricias
chiquilla, ¿dónde te metes? Espero que no chupes
gasolina porque yo soy un chico ardiente
y puede que te explote todo y la sangre,
nena, me pone caliente, qué le hago, estoy
enfermo y enfermé de tu existencia, enfermado me
agarro a tus piernas y te las arranco de cuajo, ups,
lo siento, ¿me he pasado? De nuevo todo lo has
ensuciado, pídeme perdón al menos ya que te he
facilitado un pensamiento nuevo y más acertado:
“me odia y no sé cómo arreglarlo” Muy bien cariño, así
estamos; ahora, ¿qué piensas hacer?
¿Chuparme algo?
Ya sabes qué, así que hazlo.




Poseso loco escribo esto
son versos cojos que aspiran
a ser necios tuyos, cuídalos
antes de que se te claven
en tu pescuezo y el veneno
te falte, el aire no es nadie
para meterse donde alguien maldice
si me ves enfadado, tú sabrás lo que hiciste
oh, bien te lo haré saber en cuanto clave
mi cuchillo entre tus nudillos
tus huesos servirán para mi sopa y mis
filetillos, aunque con ellos no me haré
ni un traje ni un vestido, aunque quién
sabe si tu carne servirá para algo más
que para presumir de estilo, ¿cuál?
No lo sé, no lo entiendo, pero aplico
ácido en tus venas y veo que sigue
corriendo el galgo detrás de mis penas
creyendo supurarlas con tinta china,
de verdad, ¿no entiendes que es falsa?
Se adecua a ti pero eso no quiere decir
que sea necesaria, solo quiero fumar
negra marihuana plantada de estas
hojas esqueléticas que se volverán
sanas, les daré vitamina y agua, las arrugaré
como tú hiciste con mi alma, ahora qué,
¿eh? Me sigues viendo borroso
y no tienes nada que hacer, por lo pronto
vamos a ver si eres capaz de aguantarme:
yo no me soporto así que mírame a los ojos,
escúchame: aléjate de aquí antes de que
me vuelva loco. ¿Más aún? Sí, ni yo
me toco hasta que tu reflejo observo
y, adicto al sexo, reinvento el concepto
del porno, te secuestro y me gritas demasiado
te callo y el agua hace el restante trabajo
te regalo mis dientes y tú los escupes
bebes de mi sangre y te retuerces
ahora lo entiendo todo, hija mía
Mi sangre es tu muerte,
el veneno es mi tinta,
mi mensaje indicará tu suerte
mientras en otoño y verano escriba
con sangre entra, el veneno
se queda, te reviento la mente
y tus celos se arrepienten
de tu corazón que cree
ser fuerte, me desvanezco y creces
milímetros nos separan al golpear
montes, tambores de guerra
asisten a la guerra, ellos
asienten, ellas por la muerte
rezan, yo por ti haría
lo que fuera...




Pero viendo el panorama
mejor te escupo en la cara
y te acerco al túnel
donde no saldrás viva
y sólo gritarás mi nombre
Manuel, sácame de una vez

Qué risa tonta me ha entrado...